Evolución de las Directivas Europeas


La Directiva 2002/91/CE fue refundida tras un largo proceso legislativo desarrollado entre los años 2008 y 2010, que resultó en la "Directiva 2010/31/UE del Parlamento Europeo y Del Consejo, de 19 de Mayo de 2010 relativa a la eficiencia energética de los edificios (refundición)". Las aportaciones respecto a la directiva anterior son las siguientes:

  • Requisitos de eficiencia energética.
  • Edificios de Consumo Energético Casi Nulo.
  • Certificados de eficiencia energética.

Es con la Directiva 2012/27/UE, relativa a la eficiencia energética, cuando se modifican las Directivas 2009/125/CE y 2010/30/UE y por la que se derogan las Directivas 2004/8/CE y 2006/32/CE. Tiene como objetivo la creación de un marco común de medidas para el fomento de la Eficiencia Energética que permitan asegurar que los países de la Unión Europea conseguirán el 20% de ahorro energético ya comprometido con anterioridad en la Directiva “Triple 20” además la directiva obliga a los Estados Miembros a una renovación de al menos el 3% de los edificios públicos de más de quinientos metros cuadrados.

“Tanto la tecnología disponible como los hábitos responsables hacen posible un menor consumo de energía, mejorando la competitividad de las empresas y la calidad de vida personal”

 

jabb@2015

¿Hacia dónde vamos?


Desde el Ministerio de Industria Energía y Turismo, y en concreto desde Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), se proponen una serie de medidas y recomendaciones para reducir nuestro consumo energético en un 20% para el año 2020, como parte de lo que se ha denominado “Plan 20/20/20”.  El objetivo de las medidas de este plan es que la Unión Europea cumpla para 2020 con sus compromisos de recortar las emisiones de CO2 en un 20%, mejorar la eficiencia energética en otro 20% y que el 20% de la energía que consuma proceda de fuentes renovables.

Para ello, se han propulsado desde el Gobierno y el IDAE una serie de planes de acción para el ahorro y la eficiencia energética. Estos planes no son sino una trasposición de las diferentes directivas europeas que desde el 2003, con la Directiva original 2002/91/CE (DEEE, 2003), promueven reducir las emisiones de CO2.

Para lograr una mejora en la eficiencia energética del parque edificado, la Directiva se apoya en tres herramientas concretas:

  1. el establecimiento de requisitos de uso de la energía en edificios nuevos, y existentes que lleven a cabo grandes obras de renovación.
  2. la introducción de certificados de eficiencia energética.
  3. las inspecciones de sistemas de climatización de tamaño medio y grande.

La senda, pues, está perfectamente marcada desde la Unión Europea con directivas concretas que proponen herramientas concretas.

 

jabb@2015

 

“En la medida en que el consumo de energía por unidad de producto producido o de servicio prestado sea cada vez menor, aumenta la eficiencia energética”

La eficiencia energética es una práctica que tiene como objeto reducir el consumo de energía.  Como norma general, la palabra eficiencia se vincula directamente a las prestaciones de los equipos consumidores de energía, expresando el término en rendimiento de manera que cuanto más alto sea éste, más eficiente es el equipo.

Siendo el rendimiento el principal indicador de la eficiencia, conviene recordar que existe otro factor muy importante y que igualmente influye directamente en la eficiencia de los equipos: el factor humano.  De los individuos, y por extensión de las organizaciones e industrias que son consumidores directos de la energía, depende el buen uso y correcto mantenimiento de los equipos de tal manera que combinando ambos factores se pueden reducir el consumo energético logrando así dos objetivos fundamentales:

  • Ahorro económico.
  • Beneficio medioambiental.

 

Al margen de estos dos factores decisivos, en la actualidad disponemos de herramientas que nos ayudan a mejorar la eficiencia energética desde diferentes ángulos dependiendo de casa situación y cada caso particular. Además del rendimiento de los equipos y del comportamiento humano hay un tercer factor que completa la mesa sobre el que se asienta la eficiencia energética: la disminución de la demanda.

Las auditorías energéticas en industrias y comercios y los certificados de eficiencia energética en viviendas y locales nos ayudan a conocer la demanda energética y cómo la manera en que se está cubriendo, con el objetivo de analizar el conjunto para proponer la solución más adecuada:

  • Optimización de los equipos existentes.
  • Sustitución o mejora de los equipos existentes.
  • Mejora de la envolvente.
  • Integración de energías renovables.

jabb@2015

 ¿Por qué?


 “La energía más barata es la que no se consume”

El panorama energético actual ofrece una serie de incertidumbres cuyas consecuencias se reflejan en las facturas de los consumidores, cada vez más opacas.  Por eso consideramos fundamental, tanto a nivel empresarial como particular, conocer cuánto consumimos y por qué lo consumimos, ya que sólo así podremos poner soluciones y adaptarnos en cada caso a lo que nos ofrece el mercado energético.

 

jabb@2015